¿Te quedas muchas veces con ganas de comerte unas patatillas de bolsa porque son altísimas en todo menos en "recomendabilidad"? Pues lee esta receta fácil, sencilla y sanísima para hacerte tus propias chips caseras.

Lo primero que vas a necesitar va a ser verduras. ¿Que cuáles? ¡Las que quieras! Nosotros te recomendamos la remolacha, el calabacín, la calabaza... O incluso la misma patata. Pero puedes hacerte con las que quieras. Una vez tengas tus verduras elegidas, solo te falta el chorrito de Aceite de Oliva Virgen Extra y, si te apetece, sal, pimienta, nuez moscada o la especia que más te guste.

A continuación, pon a precalentar el horno a 200 grados mientras cortas tus verduras. Lo óptimo sería que, al cortarlas, no superaran los 2 milímetros de ancho. Esto será la clave para que queden finas y bien crujientes.

Pon las verduras en una bandeja (cuanto más grande, mejor, para poder separarlas lo más posible) y échales el aceite (muy poquito) y las especias. 

Ponlas en el horno y espera entre 15 y 20 minutos. Tendrás que estar pendiente, pues al ser finas, puedes quemarse en pocos minutos. También dependerá de tu gusto a la hora de consumirlas.

¡Y listo! ¡A comer!

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